Era una noche fría como esta, lo recuerdo, porque tu me dabas el calor que necesitaba y jugabas a amarme.
Y me perdí en ese juego, creía que era real, creía que había encontrado a ese ángel que tanto soñaba, lo creía de verdad.
Era feliz, como nunca lo hubiera pensado, viviendo en aquella ilusión que tú, mujer infiel y juguetona me hiciste creer. Haces la ilusión perfecta, pero es solo eso; así que llega lo que esperas, pero nunca quieres que llegue.
Y así esta noche fría me encuentro, pensando en ti, dándote a entender que me mataste por dentro, y aquí estoy intentando revivir.
Los sueños, ¡los malditos sueño! se convirtieron en un martirio. Tengo miedo a dormir, porque se que soñare contigo y me dará rabia, de esa rabia intensa que no te deja en paz ni un solo segundo, de esa rabia que quieren que algunos de esos sueños se hagan realidad; eso si, solo algunos...
¡Terrorífico! el ultimo sueño, mas bien pesadilla, vi todo lo que no quería ver, estaba llorando en sueño y en vida sin darme cuenta, me desperté gritando y sin aliento de seguir, queriendo desgarrarte de mi mente-corazón, queriendo dar un nuevo suspiro y esperando que no fuera el último.
No hay comentarios:
Publicar un comentario